El peso de una persona está determinada por la cantidad de grasa distribuida en el cuerpo. La masa libre de grasa (hueso y músculo) y el agua corporal total. Estos tres elementos determinan la composición corporal.
Es por esto que es importante la evaluación de la composición corporal que solamente a través de la valoración nutricional se puede saber si proporción de grasa que tenemos en nuestro cuerpo es la adecuada para la edad, sexo, peso, talla, constitución y nivel de actividad física.

La proporción de grasa fuera de los límites recomendados implica un riesgo para la salud, si la proporción es baja, refleja un déficit en el aporte de nutrimentos, o bien una condición metabólica que demanda un requerimiento de energía que el consumo de alimentos no cubre, este es el caso de una persona con neoplasia (cáncer). Por el contrario si la proporción se encuentra arriba del límite, existe cierto grado de obesidad.

En la actualidad se sabe que el porcentaje de grasa y no el peso, es el mejor indicador para diagnosticar obesidad.
La obesidad incrementa el riesgo de padecer hipertensión, hiperlipidemia, enfermedades coronarias, infartos, diabetes, mellitus tipo ll y ciertos tipos de cáncer.

El riesgo aumenta según el grado, duración de la obesidad y distribución del exceso de grasa en el cuerpo.

Es elemental considerar a la valoración nutricional y a la proporción de grasa como un análisis de rutina básico en cualquier tratamiento de consulta, así como son el peso o la presión arterial. Es por ello, lo importante que es evaluar la composición corporal. Dando un análisis detallado del estado de salud y un programa para mejorarlo.